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El Airbus 380 de Emirates: Primera Clase desde Dubai al JFK de New York

by Sanne
Emirates Airbus 380 First Class suite

Hace un mes, revisé mi cuenta de Skywards por primera vez en 5 años y tenía 200,000 millas Skywards para gastar. Algunas de ellas expiraron este año, qué puedo hacer. ¿Qué puedo hacer? reserve un boleto en Primera Clase para Nueva York.

Cuando viajas en primera clase con Emirates, el boleto viene con un servicio gratuito de traslado con chofer hacia y desde el aeropuerto. Reservé un auto antes, así que tuve suficiente tiempo para desfrutar plenamente el Salón de Primera Clase, que fue toda una experiencia por sí sola, pero les contaré más en otra entrada de blog.

En cambio, vamos a adelantarnos al abordaje y a mi compartimento 3A con ventana. Si, un compartimento, no sólo un asiento. Después del despegue, puedes cerrar las puertas y tienes tu propia pequeña cabina, un televisor de pantalla grande completa, un mini bar y una cesta de bocadillos. ¿Y adivina que había en la cesta? ¡Regaliz de Johan Bülow! Los mejores son caramelo salado.

El estuche de cortesía era de Bvlgari y el bolso era demasiado lindo. El contenido era más o menos igual al de clase ejecutiva, que es, una loción perfumada y crema facial Bvlgari, una brocha pequeña, un espejo, servilletas y toallas húmedas perfumadas. Además el estuche de Primera Clase también tiene una botella miniatura de colonia de Bvlgarieau y un protector labial.

 En Primera Clase, la comida se sirve a pedido, así que cuando tengas hambre puedes ordenar lo que quieras del menú a la carta. Yo había comido tanto en el salón que aún estaba llena cuando subí al avión, así que pasaron al menos 3 horas antes que poder pensar acerca pedir la cena. A esa hora ya había oscurecido, así que mis fotos no le hicieron justicia a la comida, pero esto es lo que ordené:

La primera entrada fueron canapés con venado asado, salmón ahumado y pan de especias con queso azul, seguido con caviar con cebollas en trozos, huevo picado, crema ácida y limón. Luego comí  langostas y langostinos como entrada y esturión como plato principal. El esturión estaba seco, pero todo lo demás estaba delicioso. Para el postre escogí un pudín de higos, que había comido en un vuelo anterior, y que Emirates prepara a la perfección.

En Emirates, sirven Veuve Clicquot en clase ejecutiva, pero en Primera Clase, las burbujas son Dom Pérignon. He aprendido que no se deben mezclar diferentes tipos de bebidas alcohólicas, así que me quedé con la champaña durante todo el viaje. Creo que casi me tomé una botella completa yo sola, pero oye, era un vuelo de 14 horas 🙂

Una de las cosas verdaderamente emocionante de la Primera Clase en un Emirates, es que puedes tomar una ducha a bordo, y por supuesto, tenía que hacerlo. El baño es inmenso y tiene todas las comodidades y los productos de belleza que necesites en caso que no hayas traído las tuyas. La ducha en sí está limitada a 5 minutos para asegurarse que no se queden sin agua caliente, y hay un cronometro dentro de la ducha para que puedas ver cuánto tiempo te queda, pero fue suficiente para me.

El tiempo voló, literalmente hablando, y antes que me diera cuenta estábamos aterrizando en Nueva York. Oh, cómo quería quedarme un rato más en mi habitación, pero afuera, Nueva York y mi conductor me esperaban, un gran Mercedes negro se aseguró que este asombroso viaje terminara con estilo.

Como aún no me adaptaba al cambio de horario, me levante a las 5 de mañana, uno de mis pasatiempos favoritos es ir a caminar a través de uno de los puentes entre Bajo Manhattan y Brooklyn. El horizonte de Manhattan luce más hermoso temprano en la mañana e incluso el Puente de Brooklyn está casi vacío si vas justo después del amanecer. Estos son los tres puentes que me encanta recorrer.

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