Bebek Bengil es todo un clásico en Ubud. El restaurante existe desde 1990 y es especialmente conocido por su Crispy Duck, aunque el pato es claramente la especialidad de la casa. En el menú hay varias versiones de pato, además de una selección de acompañamientos y platos pequeños.
Fui a media tarde, cuando no estaba muy concurrido, y tuve la suerte de conseguir una mesa en uno de sus saungs. Son pequeños pabellones abiertos con techo de paja y, sin duda, el mejor lugar para sentarse. Estar en un saung marca una gran diferencia en la experiencia general.
Pedí el Crispy Duck y un vaso de jugo de piña. El pato era sorprendentemente pequeño, más pequeño que la mayoría de los pollos rostizados en Dinamarca, y la carne estaba bastante seca. Supongo que lo fríen, ya que la piel estaba muy crujiente, pero eso también hizo que le faltara jugosidad y profundidad de sabor. Los acompañamientos funcionaron mucho mejor. El arroz, las verduras y las distintas salsas combinaban bien y hacían que el plato fuera suficiente para una persona.
Si volviera, no creo que pediría el Crispy Duck otra vez. Me llamaron mucho más la atención los platos de pato marinado, que se veían claramente más jugosos e interesantes en el menú.
Aun así, el entorno es espectacular y sin duda una de las razones por las que Bebek Bengil sigue siendo tan popular. Rodeado de arrozales y nenúfares, el restaurante tiene una atmósfera tranquila, casi meditativa, que invita a quedarse un rato más.
Bebek Bengil, Jl. Hanoman, Ubud, Kecamatan Ubud, Kabupaten Gianyar, Bali 80571, Indonesia