
Tina venía en otro vuelo y llegó bastante tarde en la noche. Para empezar nuestra salida al estilo Vegas, yo había preparado un daiquiri gigante de Fat Tuesday como drink de bienvenida. Las dos estuvimos tomando mientras nos arreglábamos, pero ese vaso es enorme. Sentíamos que no bajaba nada. Cuando finalmente pedimos el Uber para ir a Tao, todavía quedaba casi la mitad.
Habíamos reservado mesa para una cena tarde en Tao, todo un clásico de Vegas. El restaurante tiene un ambiente muy de fiesta, y el menú está lleno de platos pequeños con inspiración asiática, perfectos para una noche de salida. Cuando nos sentamos, la cocina estaba a punto de cerrar, así que pedimos rápido el tuna tartare sobre arroz crujiente y algunos rolls. Yo ya había comido antes en Best Friend y Tina tampoco tenía mucha hambre, pero a último momento decidimos pedir también los Lobster Wontons con caldo de shiitake y jengibre. Fue lo mejor que hicimos. Estaban increíbles y enseguida nos arrepentimos de haber pedido solo una orden, pero la cocina ya estaba cerrada. Si cenas en Tao, pide los Lobster Wontons.
Después de la cena fuimos al club Tao, que está justo al lado. Si cenaste en el restaurante no tienes que hacer fila, lo cual es un buen beneficio. Igual que en Nueva York, mucha gente cena en Tao para tener acceso más fácil al club.
En Vegas, la verdad prefiero el restaurante al club. Ambos tienen ambiente de fiesta, pero en el restaurante puedes sentarte, disfrutar tus cócteles y hablar con tu amiga. En el club la música está altísima y tienes que estar de pie toda la noche, a menos que pagues por una mesa.
Esa noche había ladies’ night, así que las bebidas eran gratis para las mujeres, siempre suma. Tina quería quedarse más tiempo, pero la convencí de ir a Hakkasan en el MGM, y nos quedamos allí hasta la madrugada.





