
En Dinamarca, cuando se acerca la Pascua, los niños hacen cartas con rimas y acertijos llamadas gækkebreve. La carta es una hoja de papel blanco recortada con mucho cuidado y a menudo se parece a un copo de nieve o a un encaje. Los recortes pueden ser bastante elaborados y al desplegar el papel aparecen diseños simétricos muy bonitos. Antes de enviar el gækkebrev de forma anónima a familiares y amigos, se le coloca una flor de campanilla de invierno. En lugar de firmar con tu nombre, simplemente añades puntos que corresponden al número de letras de tu nombre.
La parte divertida de la tradición es que la persona que recibe la carta tiene que adivinar quién la envió. Si adivina correctamente, tú le debes un huevo de chocolate. Si no logra adivinar quién eres, entonces esa persona te debe un huevo de chocolate.
Cuando yo era niña me tomaba muy en serio lo de hacer gækkebreve. Enviaba un montón a familiares y amigos y algunos años llegué a recibir diez huevos de chocolate o más. A mi hermana Trine no le gusta el chocolate, así que también me quedaba con todos sus huevos.
Hasta donde yo sé, enviar gækkebreve es una tradición de Pascua que solo existe en Dinamarca. Es una tradición tan divertida que el otro día decidí volver a probar suerte haciendo un par de gækkebreve. Hace bastante tiempo que no hacía uno, así que estaba un poco oxidada y sin querer corté algunos bordes que no debía cortar. Pero con suerte todavía podré cobrar uno o dos huevos de chocolate.
Esta es la rima que normalmente uso para mis gækkebreve:
Danish
En vintergæk, en sommernar, en fugl foruden vinger, en lille ven som har dig kær en hilsen til dig bringer. Mit navn det står med prikker, pas på det ikke stikker . . . . .
Traducción
Una campanilla de invierno, un tonto de verano, un pájaro sin alas, un pequeño amigo que te aprecia te trae un saludo. Mi nombre está escrito con puntos. Ten cuidado de que no te pinche . . . . .






