
Aquí en Dinamarca todavía es temporada de ramen, así que cuando me reuní el otro día con mi amigo Peter y su novia D para almorzar, decidimos ir a Slurp, un pequeño local de ramen en Nansensgade, cerca de Torvehallerne en Copenhague.
Los tres pedimos el shoyu ramen. Era un bowl precioso con un caldo claro y delicado de pollo, servido con una cucharada de pasta de hongos que añadía profundidad y riqueza al sabor.
En la última década, Copenhague ha elevado muchísimo su nivel en cuanto a ramen, y me impresiona cómo lugares como Slurp logran mantenerse fieles a lo básico mientras incorporan su propio toque, a menudo nórdico, en cada bowl.
Peter y D me contaron que les encanta Slurp, pero que casi nunca van porque casi siempre hay una fila larga afuera. Nosotros tuvimos suerte y nos sentaron enseguida, pero mientras comíamos empezó a formarse la fila. Me arrepentí un poco de haber elegido una mesa junto a la ventana, porque es difícil no sentir la presión de comer más rápido cuando la gente te está mirando desde afuera.
Slurp Ramen, Nansensgade 90, Copenhagen





