
Boat Noodle Restaurant está ubicado en una esquina sobre Street 63, en el animado barrio de BKK1 en Phnom Penh. Afuera asan pollo sobre una parrilla de carbón, y el humo fragante se extiende por la acera, haciendo casi imposible pasar de largo. La primera vez fue el pollo a la parrilla lo que me hizo entrar, y sigue siendo la razón por la que regreso.
El menú está dividido en dos secciones. Una es tailandesa, con clásicos como tom yum kung, som tam y por supuesto boat noodles. La otra es jemer, con platos tradicionales de Cambodia. Es una combinación acogedora y hay opciones para todos. Los boat noodles tailandeses, que le dieron nombre al restaurante, están bien, pero casi nunca es lo que pido. Para mí, aquí todo se trata del pollo.
El pollo a la parrilla cuesta solo un par de dólares y sabe increíble. La carne es tierna y jugosa, la piel crujiente, y lo sirven con una deliciosa salsa de ajo y chile para acompañar. La salsa me recuerda un poco a la que prepara la mamá de Kanary, y queda especialmente bien con arroz glutinoso, que casi siempre pido junto al pollo.
Cuando salgo a comer en Phnom Penh, casi siempre pido un lime soda. Jugo de limón recién exprimido, un poco de jarabe simple y agua con gas, que mezclas tú misma hasta lograr el nivel de acidez y dulzura que prefieras. Es una bebida perfecta para el calor y combina muy bien con el pollo a la parrilla.
Si tengo mucha hambre, también pido una de las ensaladas como acompañamiento, pero muchas veces un trozo de pollo y una porción de arroz son suficientes para dejarme satisfecha sin sentirme demasiado llena.
Un par de veces he llegado y las brasas estaban frías, y en una o dos ocasiones ya se habían quedado sin pollo por ese día. Así que asegúrate de ir cuando estén asando. El resto del menú es bueno, pero es el pollo a la parrilla lo que realmente destaca.
Boat Noodle Restaurent (Siam) I, 184, St Preah Trasak Paem St. (63), Phnom Penh 12302, Cambodia






