
Scandinavia House abrió sus puertas en el año 2000 y es la sede de la American-Scandinavian Foundation, una organización que desde 1911 trabaja para estrechar los lazos culturales entre Estados Unidos y los países nórdicos. El edificio funciona como un centro cultural con exposiciones temporales de arte, proyecciones de cine, conciertos, conferencias y muchas otras actividades. En mi caso, sin embargo, fue Björk Café & Bistro lo que me hizo cruzar la puerta.
Ya había almorzado, pero no podía dejar de pensar en un smørrebrød de arenque, así que entré con la esperanza de encontrar uno en el menú. Pedí el Herring & Egg Smörrebröd y se parecía muchísimo a los que sirven en Dinamarca. Incluso estoy bastante segura de que el pan de centeno era danés.
Aunque era un jueves cualquiera por la tarde, el café estaba casi lleno. A mi alrededor se mezclaban conversaciones en inglés, danés, sueco y noruego, lo que hacía que por un momento sintiera que había encontrado un pequeño rincón de Escandinavia en pleno Manhattan.
En la planta baja también hay una pequeña tienda que vale la pena visitar, especialmente si extrañas los sabores de Escandinavia o simplemente disfrutas del diseño y la gastronomía nórdicos. Encontrarás desde libros de cocina y artículos para el hogar hasta chocolate, regaliz y otras especialidades escandinavas. Cada vez que he ido, me ha parecido que tanto la tienda como el restaurante tienen una clara influencia sueca. El menú también está muy centrado en la cocina de Suecia. No me habría molestado encontrar un poco más de Dinamarca representada, pero aun así es un lugar encantador para recorrer la tienda o disfrutar de un almuerzo tranquilo.
Scandinavia House es un agradable punto de encuentro escandinavo en pleno Manhattan, y Björk Café & Bistro es una excelente opción para almorzar. Si tienes antojo de un buen smørrebrød con pan de centeno o quieres llevarte chocolates, regaliz y otras delicias nórdicas, este es el lugar indicado.
Björk, Scandinavia House, 58 Park Ave, New York, NY 10016







