
La salsa mignonette es el acompañamiento perfecto para las ostras. La acidez intensa del vinagre, el toque suave de la chalota y un poco de pimienta recién molida crean justo el contraste necesario para resaltar el sabor de las ostras sin quitarles protagonismo.
A mí me gusta la mignonette con bastante chalota, porque me encanta ese pequeño toque crujiente y cómo el sabor permanece en la boca. Pero si prefieres algo más sutil, simplemente reduce la cantidad de chalota a tu gusto.
Compro las ostras frescas en Whole Foods y las sirvo con salsa mignonette y una rodaja de limón para conseguir algo muy parecido a la experiencia de comerlas en un restaurante.
Porciones: 1 tazón pequeño
1
tazón pequeñoIngredientes
2 cdtas. de chalota finamente picada
2 cdas. de vinagre de vino tinto
Pimienta negra recién molida, al gusto
Una pizca de sal
Preparación
- Mezcla todos los ingredientes en un tazón pequeño y deja reposar durante al menos 10 minutos para que los sabores se integren.
- Sirve fría, colocando un poco de salsa sobre las ostras recién abiertas.



